Este martes el “Coordinador del Movimiento de Transformación” Ricardo Monreal Ávila, o mejor llamado la “corcholata 4” visitó la capital poblana para intentar remontar en las encuestas y ser el elegido para la candidatura a la presidencia de México por Morena, Partido Verde y PT.
Dentro de lo que dijo, hubo declaraciones interesantes, como que respetará los resultados de las encuestas, se mantendrá en Morena y apoyará a quien resulte electo. Eso apaga los rumores de un Ricardo Monreal encabezando la campaña de Movimiento Ciudadano o Va Por México.
Otra de las cosas interesantes es que respaldó a Alejandro Armenta como aspirante a la gubernatura de Puebla, lo que hace pensar que el senador poblano se siente un perfil muy fuerte en la contienda morenista poblana que decidió por apoyar a Ricardo Monreal en lugar de apoyar a una “corcholata” mayor que le pudiera tirar paro en las encuestas o con el mismo AMLO.
También puede que pase al revés, que el aspirante a la presidencia se pegue a Armenta Mier en Puebla con la esperanza de obtener puntos en la entidad por juntarse con un perfil fuerte como lo es su colega.
Sin embargo, dentro de su discurso tocó dos temas que en lo personal sonaron más a regaño o incluso parecieron patadas de ahogado porque dichas acciones no le benefician a él.
Primero dijo que los gobernadores no deben apoyar de manera abierta a ninguna corcholata. Recordemos que Sergio Salomón Céspedes Peregrina entregó una playera del Club Puebla a Claudia Sheinbaum cuando visitó Puebla haciendo alusión a que están en el mismo equipo.
De la reunión con Adán Augusto en público no hablo porque fue cuando la “corcholata 3” todavía era secretario de Gobernación, por lo que estoy seguro que fue más por obligación y respeto hacia el extitular de la Segob que por ganas de apoyarlo en su carrera electoral.
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También recordemos que cuando Ricardo Monreal quiso presumir que para que liberaran a Guillermo Aréchiga él se reunió con el mandatario estatal, éste se deslindó de las palabras del senador y dijo que no tuvo nada que ver con que el exsecretario de Movilidad y Transporte dejará la prisión.
Y aunque después trató de sobar el golpe diciendo que “si el gobernador dice que es imparcial yo le creo”, el reclamo por apoyar a la Jefa de Gobierno y no a él ya estaba hecho.
El segundo tema que pareció regaño fue la pinta de bardas e instalación de espectaculares con intereses políticos. En esto, varios personajes de la Cuarta Transformación salieron raspados como Nacho Mier, Adán Augusto, Claudia Sheinbaum, Marcelo Ebrard, Claudia Rivera, Nora Merino y hasta su propio protegido Alejandro Armenta.
Sin embargo, fue más porque no encontró ningún espectacular o barda con su nombre que por proteger la imagen de Morena como él dijo. Si fuera así el no hubiera iniciado giras desde 2019 promocionando libros entre otras actividades que bien podrían calificarse como proselitistas.
Sin embargo, hay dos puntos que se le deben reconocer a Ricardo Monreal: él no renunció al financiamiento de Morena para gastar opacamente como Adán Augusto y no se quejó sobre lo de no hacer propuestas electorales como Marcelo Ebrard. Es más, aunque parecieron reuniones para regañar a la 4T poblana, demostró que una gira sin propuestas no es un paseo turístico y sí se le puede sacar provecho.
Es más, podría asegurar que de no ser que la pandemia cortó de tajo sus actividades anticipadas de campaña, perdón perdón, sus giras como senador, Ricardo Monreal podría pelear más arriba contra Sheinbaum y Ebrard por la candidatura, y no contra Adán Augusto por un honroso tercer lugar.
¿Obtendrá Ricardo Monreal Ávila la candidatura a la presidencia de México por Morena? Seguramente no. ¿En qué lugar va a quedar? Para saber eso quedan algunos meses. De mientras, nosotros nos leemos mañana en El Acuario.